Los gatos, esos grandes desconocidos

Los gatos, esos grandes desconocidos. Es posible que sea el animal de compañía más popular en nuestros hogares escasos de tiempo y espacio y seguro que es el que más éxitos acumula con diferencia en las redes sociales; pero tal vez por ello muchos creen conocerlos cuando en realidad tienen grandes lagunas y muchos mitos instaurados.

No, los gatos no son egoístas, traicioneros o interesados, tres adjetivos que he oído con frecuencia referidos a ellos. La sobreabundancia de vídeos online protagonizados por gatitos monos no ha logrado evitar esa mala prensa que aun los acompaña injustamente. Los gatos son capaces de establecer vínculos profundos con los seres humanos, con sus congéneres y con otros animales.

No, los gatos no saben apañárselas en la calle. Abandonar un gato en una ciudad es condenarle a una muerte prematura salvo que se tope con alguien de buen corazón que lo recoja, y eso pasa poco, creedme. Incluso los que están en las colonias felinas mejor controladas se enfrentan a muchos peligros en forma de enfermedades, vándalos y accidentes. Abandonar un animal es un delito. Abandonar un animal es una bajeza que delata muy poca altura moral.

No, los gatos no solo comen y duermen. O, si son jóvenes y energéticos, comer, dormir y dar por saco destrozando sofás y cortinas. A los gatos les favorece en muchos sentidos estar activos, tener una estimulación adecuada física y mental.

No, los gatos no deberían ser el plan B de aquellos sin tiempo para un perro. aunque haya casos de éxito, plantearse adoptar un gato solo porque no puedo atender al perro es un error. Si se adopta un gato debe ser porque uno está deseando compartir su vida con este animal, cuyos individuos son tan distintos. Debemos habernos informado previamente de sus necesidades y comportamiento, no estar lamentando que los horarios, los viajes, las diferentes situaciones personales o familiares nos impiden tener perro.

Destierra ideas preconcebidas y acércate a conocer de verdad a estos animales; hay todo un mundo a descubrir más allá de lo que todo el mundo cree saber y de los vídeos graciosos.

Donald, igual que su hermana Daisy, lleva ya un año en acogida esperando a la familia que le quiera entre los suyos para siempre.

Fue rescatado en Cuenca por la asociación Amigos de Sam y tiene en torno a un año y medio.

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Foto: Andrés López @fotopets