El PELAJE DE LOS GATOS, cambios genéticos y por edad

Una pregunta bastante extendida acerca de la curiosa vida de los gatos, tiene que ver con su pelaje. Quizás hayas notado que algunas razas de felinos cambian de color de pelo con el tiempo. Hay diferentes razones por las cuáles esto puede suceder, y hoy exploraremos las más habituales.

1. Cambios de pelaje por cuestiones genéticas

Una de las razones más comunes para el cambio de color en el pelaje de un gato es su propia estructura genética. Por ejemplo, gatos que cambian el color de su pelaje entre que son cachorros y la llegada de la edad adulta. Otras razas cuentan con genes especialmente programados para cambiar su tonalidad y color de acuerdo a las temperaturas. En estos casos, el cambio de pelaje responde también a la necesidad de supervivencia que le ha quedado al gato de sus orígenes salvajes. El caso más común de este tipo de cambios en el pelaje es en la raza siamés.

¿Por qué se produce el cambio de color en el pelaje del siamés?

Los gatos siameses tienen un gen que se encarga de la producción de melanina (sustancia que le brinda color al cabello) de acuerdo a la temperatura del cuerpo. Cuando la temperatura media del gato es superada (más de 39.2º), el gen deja de pintar color y el cabello parece más claro. Además se producen otras curiosidades.

Si los gatos siameses son sometidos a temperaturas muy altas, como las del verano, puede que desarrollen una suerte de albinismo parcial.
Los bebés de gato siamés suelen ser muy blancos, porque el útero materno es de una temperatura cálida. A medida que entran en contacto con el exterior, el gen comienza a colorear su pelaje y se obtienen las singulares pigmentaciones que hacen reconocible a esta raza.
Alrededor de las patas, orejas y cola, la temperatura del gato es más fría. Por eso son las zonas más coloreadas en el pelo de los gatos siameses.

2. Cambios de color por la edad

La edad de los gatos también influye en color de pelo, especialmente en dos etapas. Cuando el gato deja de ser bebé, con cambios que pueden extenderse hasta los 5 o 6 meses de vida; y en gatos muy mayores. En este último caso, la aparición de canas no implica una situación de salud preocupante del gato, sino más bien la entrada en su etapa de madurez. Los gatos viven estos cambios de pelaje de forma totalmente natural y sin complicaciones.