Consejos para SUPERAR LA MUERTE DE UN GATO

Sobreponerse a la muerte de una mascota es tan difícil, en muchos casos, como a la muerte de un amigo o un familiar. Es que los gatos se convierten en parte de la familia, y su partida no es menos dolorosa. Por eso, hoy analizaremos algunos de los consejos más importantes para afrontar el duro momento y seguir adelante. La pérdida de un amigo felino es triste, pero no debe detenernos en nuestra vida.

El duelo de nuestro gato debemos llevarlo adelante y tomará el tiempo que cada persona requiere para procesar la pérdida. Existen algunos parámetros que permiten identificar si el duelo está siendo demasiado prolongado y requerimos ayuda externa, pero la primera pauta es dejar que cada individuo lo atraviese con sus propios tiempos.

1. Expresa tus emociones

Compartir las emociones ayuda a combatir la tristeza y la sensación de vacío que origina la muerte de nuestro gato. Acércate a las personas de tu entorno más cercano y comparte con ellos tu estado de ánimo. Son los que mejor podrán acompañarte y entender tu dolor.

2. Lleva adelante un ritual de despedida

Una buena forma de ayudar al cierre es tener un pequeño funeral o ritual de despedida. Puedes enterrarlo o cremarlo, esparcir sus cenizas o poner un recordatorio de tu amigo felino. Lo importante es poder hacer la catarsis y empezar a hacer el duelo del gato de manera concreta.

3. Ayuda a los más pequeños a afrontar la muerte del gato

Cuando hay niños en la casa, la muerte de una mascota puede ser incluso más difícil de superar. Antes de los 7 años, muchos niños tienen problemas para asumir que el proceso vital de los seres vivos, tiene un fin, y que las mascotas se van para no volver. Los niños generan vínculos muy fuertes con las mascotas, y esa rotura implica una pérdida de gran importancia.

La imaginación infantil es una de las claves para ayudarlos a afrontar la muerte del gato. Un cuento que ayude a incorporar la idea de una manera menos traumática es la puerta de entrada al duelo de los niños, sabiendo que extrañarán por siempre a ese gatito que ya no está.

En mayores de ocho años, la muerte del gato es una buena oportunidad para aprender sobre el ciclo vital. Asumir que los seres vivos mueren es uno de los grandes desafíos de la formación de hombres y mujeres, y a través de los amigos felinos y sus tristes partidas es una enseñanza que nos puede ayudar mucho a ser mejores personas.